Grandes orientaciones de las rutas del Departamento General de la Dirección de Estudios y Documentos “DGED” y el manejo de las conspiraciones externas
Por: Dr. Tarik Tlaty
Presidente del Centro Marroquí de Estudios e Investigaciones Estratégicas
Es evidente que muchas instituciones, sectores, administraciones y otras dependencias del Estado desempeñan roles cruciales y pioneros en la vida de los ciudadanos y en los caminos de la nación, sin que se hable de ellas o se mencionen siquiera por simple conocimiento.
El Departamento General de la Dirección de Estudios y Documentos, conocido por sus siglas “DGED”, es uno de los más importantes departamentos de seguridad/inteligencia, siendo decisivo en la gestión de los asuntos y expedientes más críticos y sensibles de la política de seguridad nacional y estratégica de Marruecos, debido a su papel central y fundamental en la administración precisa y profesional de todos los asuntos que le son confiados, tanto a nivel nacional como internacional. Hasta hace poco, nadie, incluidos los especialistas y los trabajadores del propio DGED, esperaba que la gestión de esta sensible institución de seguridad/inteligencia fuera confiada a una figura civil, dada la naturaleza cuasi militar de este organismo, vinculada a los intereses estratégicos superiores del Estado, y su papel como garante de la estabilidad de la seguridad nacional externa de Marruecos en todos sus niveles: nacional, regional, continental e internacional.
Esta percepción tradicional llevó a muchos a subestimar los logros extraordinarios y sin precedentes en materia nacional y diplomática que esta institución alcanzaría bajo la dirección de Mohamed Yassine Mansouri, un hombre que trabaja en un silencio absoluto y con humildad inusual, demostrando mediante su labor constante un compromiso firme con la corona y los intereses de Marruecos, un gran sentido patriótico alejado de las luces mediáticas, y una gestión impecable de este organismo multifuncional con competencias de seguridad, asumiendo enormes responsabilidades nacionales.
Bajo la dirección de Mansouri, el DGED logró, en un tiempo récord, convertir lo imposible en realidad en los casos de mayor impacto en Marruecos, tanto a nivel nacional, regional como continental, mediante un manejo inteligente y efectivo de los hechos y datos relevantes, alineándolos con las agendas marroquíes para servir a los intereses y equilibrios estratégicos del país. Esto se realizó a través de la implementación de planes y programas con dimensiones de seguridad/inteligencia altamente sofisticadas, fundamentadas en referencias técnicas avanzadas, distintas a la metodología de los responsables anteriores, reflejando un enfoque intelectual y de seguridad comparable a los más avanzados sistemas de inteligencia global en la gestión de los intereses nacionales en todos los niveles.
¿Quién es Mohamed Yassine Mansouri?
Mohamed Yassine Mansouri es una de las mentes más destacadas en inteligencia exterior del mundo árabe durante las últimas dos décadas. Desde que asumió la dirección del DGED en 2005, el organismo se ha convertido en una palanca estratégica para la posición internacional de Marruecos. Su papel no se limita a la recopilación y análisis de información, sino que redefine el concepto de “inteligencia” en el contexto marroquí como una herramienta de planificación estratégica, diplomacia de seguridad y protección de los intereses superiores del Estado en un entorno geopolítico complejo.
Inteligencia como herramienta estratégica
Al asumir Mansouri la dirección del DGED, el contexto regional se caracterizaba por el aumento de amenazas terroristas transfronterizas, la inestabilidad en el Sahel y el Sahara, y la complejidad del conflicto del Sahara marroquí. Desde temprano comprendió que la inteligencia exterior no podía permanecer como una herramienta meramente reactiva, sino que debía convertirse en un organismo proactivo, capaz de proporcionar a las instituciones soberanas la capacidad de tomar decisiones oportunas.
Reforma estructural y tecnológica
Mansouri adoptó un enfoque doble:
1. Reforma estructural: reorganizar el organismo para hacerlo más especializado y flexible, dividiendo las funciones entre unidades de campo y análisis.
2. Actualización tecnológica: incorporar inteligencia artificial, análisis de big data y sistemas de encriptación avanzados para garantizar la seguridad de la información.
Esta transformación tecnológica permitió que la inteligencia exterior marroquí enfrentara amenazas complejas como ataques cibernéticos, redes terroristas financiadas a través de canales financieros secretos y flujos migratorios irregulares vinculados al crimen organizado.
Lucha contra el terrorismo: de lo local a lo transfronterizo
El DGED ha tenido un papel operativo clave desde la guerra global contra el terrorismo posterior a 2001, pero Mansouri elevó la efectividad del organismo mediante:
• Alertas tempranas a socios europeos que evitaron ataques mortales.
• Desmantelamiento de células vinculadas a Al Qaeda, ISIS y otras, dentro y fuera de Marruecos.
• Expansión del alcance de la inteligencia exterior marroquí hacia la región del Sahel, donde Marruecos es uno de los pocos actores capaces de proporcionar información precisa sobre grupos armados.
Operación Burkina Faso (2023): un momento crucial
Uno de los logros más destacados de Mansouri fue la liberación de rehenes en África por parte de su equipo frente a grupos terroristas. Estas operaciones no solo demostraron la capacidad operativa de Marruecos, sino que consolidaron su imagen como actor humanitario y de seguridad confiable, lo que llevó a Rumanía a otorgarle la Orden de la Estrella de Rumanía.
Inteligencia y diplomacia de seguridad
Mansouri comprendió que el trabajo de inteligencia está inseparablemente ligado a la diplomacia. Por ello, utilizó el DGED como herramienta para fortalecer la posición internacional de Marruecos, especialmente en:
• El conflicto del Sahara marroquí, donde la inteligencia ayudó a convencer a socios estratégicos, incluidos nuevos actores, sobre la legitimidad de la posición marroquí.
• Construcción de nuevas alianzas, con organismos europeos (EE. UU., España, Alemania) y socios no tradicionales en África subsahariana.
• Cooperación con Estados Unidos, convirtiendo a Marruecos en un actor clave en el intercambio de información sobre terrorismo, migración y redes criminales.
Entre secreto y controversia
A pesar de la naturaleza secreta de su trabajo, el nombre de Mansouri se vinculó a controversias políticas tras informes sobre su visita a Israel en 2006 y encuentros con responsables del Mossad. Esto evidenció que las relaciones de seguridad marroquí-israelí precedieron al acuerdo oficial de normalización por años, reflejando el pragmatismo de Marruecos en la seguridad regional.
Desafíos futuros para el DGED
A pesar de los logros, el DGED bajo Mansouri enfrenta desafíos crecientes:
• Terrorismo cibernético: grupos extremistas buscan usar el espacio digital para reclutar, financiar y ejecutar ataques remotos, requiriendo capacidades de inteligencia digital avanzadas.
• Inteligencia artificial: aunque es una herramienta para análisis de inteligencia, también representa un riesgo si es usada por adversarios para desinformación o ataques masivos.
• Migración irregular masiva: ya no es solo un problema social, sino una herramienta de presión geopolítica utilizada por ciertos actores regionales.
• Redefinición de alianzas internacionales: el creciente rivalidad entre grandes potencias obliga a Marruecos a equilibrar sus alianzas tradicionales con las emergentes.
Mansouri ha transformado el DGED en un organismo de inteligencia moderno, combinando eficiencia operativa, diplomacia de seguridad y actualización tecnológica, aunque el futuro exige continuar desarrollando capacidades e innovando estrategias para enfrentar riesgos globales cambiantes.
Gestión integral y estratégica
El desempeño de Mansouri ha producido cambios fundamentales en la DGED, desde logística, herramientas, recursos materiales y tecnológicos hasta el recurso humano, integrando nuevas competencias, desarrollando habilidades, aumentando capacidades individuales y colectivas, rehabilitando programas de formación en técnicas de información e inteligencia avanzadas, y reorganizando la presencia operativa en todas las regiones con priorización basada en áreas críticas, intensificando la presencia del DGED en focos de conflicto y tensión considerados por el organismo como nuevas zonas de profundidad para la seguridad nacional de Marruecos.
Esta estrategia integral, basada en parámetros precisos y mecanismos modernos, permitió a Mansouri alterar ecuaciones locales, regionales, continentales e internacionales, especialmente en la gestión y desmantelamiento de expedientes complejos, incluidos crímenes transnacionales como terrorismo, migración irregular, trata de personas, contrabando y tráfico ilícito de armas, así como controlar la dinámica política en varios países del Sahel, Sahara, noroeste de África y otros estados frágiles, enfrentando facciones extremistas, insurgentes y zonas de conflicto en África, el mundo árabe y partes de Oriente Medio y el Golfo.
La estrategia de Mansouri se basa en dos dimensiones principales:
1. Seguridad/inteligencia: recopilación, verificación, actualización y redistribución de información asegurando su multiplicidad de fuentes para mantener su credibilidad y efectividad nacional e internacional.
2. Política/geoestratégica: combina efectos directos e indirectos sobre la seguridad nacional, desde los centros de decisión de varios regímenes, especialmente en asuntos relacionados con la soberanía de Marruecos y la unidad territorial del país.
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